martes, 31 de enero de 2017

La Guerra Contra El Dinero En Efectivo: Llega La Tiranía Global


Cada vez se habla más de ello: las autoridades y los grandes bancos han iniciado una lucha para terminar con el dinero en efectivo en todo el mundo.
Los gobiernos están limitando el uso de dinero en efectivo y cada vez aparecen más economistas “oficiales” pidiendo la abolición pura y dura del dinero físico.
Los primeros pasos de las autoridades consisten en restringir la cantidad de dinero que se puede retirar de los bancos, y en limitar lo que se puede comprar con dinero físico.
Pero, ¿por qué se inicia esta guerra contra el dinero en efectivo precisamente ahora?
Para comprenderlo, debemos distinguir entre dinero físico en efectivo, es decir en billetes y monedas que tenemos en mano, en nuestra cartera y el dinero digital en efectivo, que tenemos guardado en el banco.
La diferencia es evidente: el dinero en efectivo que tenemos en mano no puede ser confiscado mediante un rescate tipo “bail-in” (es decir, robo sancionado oficialmente) que básicamente se produce cuando el gobierno o el banco expropia un porcentaje del dinero depositado en la cuenta bancaria. El dinero en efectivo que tenemos en mano no puede ser erosionado por tasas de interés negativas o cuotas como sí sucede con el dinero que tenemos en la cuenta bancaria.
La diferencia entre tener el dinero en efectivo en mano o tenerlo en el banco, es que si lo tenemos en el banco no podemos retirarlo durante una emergencia financiera que paralice los bancos. Ellos deciden cuándo nos lo dan y en qué condiciones.
Cuando los expertos sugieren que el dinero en efectivo es “obsoleto”, nunca hablan del dinero en efectivo del banco. Básicamente porque ese dinero le va muy bien a la entidad bancaria o al gobierno, porque puede ser expropiado en cualquier momento, o ser diezmado con tasas de interés negativas.
Por ejemplo, uno de los mayores defensores de la eliminación del dinero físico, el economista en jefe de Citigroup, Willem Buiter, recientemente opinó que la mayor parte de la crisis de 2008-2009 podría haberse evitado si los bancos hubieran cargado una tasa de interés negativa del 6% sobre el dinero en efectivo: es decir, tomar el 6% del dinero en efectivo de los depositantes para obligarles a gastar ese dinero de forma inmediata para no perder una parte.
Lo cierto es que tanto el dinero en efectivo que tenemos en mano como el que está depositado en el banco están sujetos a un método de expropiación encubierta: la inflación.
La inflación es el objetivo más preciado de cualquier banco central, porque le permite robar poder adquisitivo del dinero físico y del dinero digital por igual. La inflación castiga a los que tienen dinero en efectivo y beneficia a los que tienen deuda, ya que la deuda se vuelve más barata.
El efecto beneficioso de la inflación sobre la deuda ha sido utilizado desde hace décadas, por lo que no puede ser la causa principal del creciente interés de los gobiernos en eliminar el dinero físico en efectivo.
Así que volvamos a la pregunta: ¿Por qué los gobiernos han declarado de repente la guerra contra el dinero físico, la forma más antigua de dinero?
La excusa principal que ponen es que el dinero en efectivo ofrece la posibilidad de evadir impuestos.
Pero hay otra razón, la razón real: y es que el dinero físico evita el robo realizado sobre las cuentas bancarias mediante las tasas de interés negativas y elude la posibilidad de que ese dinero sea utilizado en futuros rescates bancarios aplicados a los depositantes.
En resumen, el dinero en efectivo es extremadamente difícil de robar por parte de los gobiernos y de los bancos.
Así pues, su eliminación es una cuestión de control, puro y duro, sobre la población.
Con esta guerra contra el dinero físico, los bancos y las autoridades gubernamentales están tratando de reforzar su control sobre el dinero que todos los ciudadanos poseemos y anticipan los rescates bancarios que se producirán y las tasas de interés negativas con las que castigarán a la población.
Con la imposición de tasas de interés negativas, estarán forzando a que los ciudadanos no ahorren, sino que gasten su dinero para no verlo disminuir o incluso forzarán a aquellos que tengan más, a apostarlo en los “casinos” de las bolsas para tratar de obtener rentabilidad.
De hecho, el propio Buiter deja claro que, según su criterio, la recesión actual se debe a que los hogares y las empresas acumulan dinero en lugar de gastarlo. Según él, pues, la solución consiste en controlar ese dinero mediante tasas y obligar a los ciudadanos a gastarlo, no según su propio criterio, sino según los designios de los bancos centrales y los gobiernos.
Convertirnos a todos en títeres al servicio de la macroeconomía, bailando al son que dicten las autoridades económicas, sin que tengamos derecho a decidir qué hacemos con nuestro dinero.
Es simplemente eso, aunque mucha gente se deje engañar con la patraña de que el objetivo es “perseguir el fraude fiscal de los ricos”.
Con este tipo de medidas, los ciudadanos no podrán ahorrar dinero, que es la única respuesta racional y prudente en una era de represión financiera e inseguridad económica. Y eso demuestra que los bancos centrales están trabajando activamente en contra de los intereses de los ciudadanos.
Cuando se ataca al ahorro, se está atacando la posibilidad de acumular dinero y ascender socialmente, porque sólo aquellos que pueden ahorrar un pequeño capital, pueden después invertirlo en crear empresas o riqueza.
Al atacar al dinero en efectivo, los bancos centrales y los gobiernos están atacando la capacidad de los ciudadanos de construir sus propios proyectos y destruyen las bases fundamentales de la pequeña y mediana empresa y de la clase media en su totalidad.
Aquellos que ya disponen de mucho dinero y propiedades, pueden pedir prestadas sumas esencialmente ilimitadas a tasas de interés cercanas a cero, que pueden utilizar para acumular aún más activos productivos, mientras que todos los demás, la parte inferior del 99,5% de la población, se verá reducida a la servidumbre del consumo inmediato para sobrevivir: gastando cada céntimo que se gane en el pago de intereses, bienes y servicios, sin capacidad para construir nada.
Esto redundará en aumentar aún mucho más todos los males que estamos viviendo actualmente: aumento de la desigualdad de ingresos, reducción de oportunidades para la iniciativa empresarial, aumento de carga de la deuda y una perspectiva cortoplacista, que anulará toda posibilidad de planificación a largo plazo por parte de la clase media, aquella que es necesaria para construir riqueza real y equitativa.
EL GRUPO BILDERBERG DEBATE SOBRE LA ABOLICIÓN DEL DINERO EN EFECTIVO
Entre las conversaciones privadas que se han producido en la última reunión del grupo Bilderberg, se han sentado las bases para empezar a restringir el uso de dinero físico y en última instancia, prohibirlo. 
Con la excusa de que la “prohibición del dinero en efectivo es la solución a los problemas económicos”, se están iniciando las maniobras para entregar el poder completo de nuestras vidas a las élites de banqueros, los grandes capitales y sus esbirros de los gobiernos
Lo más indignante, es que entre los que han discutido estos controles sobre los capitales de los ciudadanos comunes “con el objetivo de impedir el fraude fiscal” y “acabar con la financiación de grupos terroristas”, estaba nada más y nada menos que el presidente del HSBC, la entidad bancaria corrupta que ha sido condenada a pagar más de 40 millones de dólares por lavado de dinero ilegal, por verse involucrada con oscuros traficantes de armas y por ayudar a multimillonarios a evadir sus impuestos
Una auténtica burla a los ciudadanos y una demostración clara de que esto no tiene nada que ver con “detener el fraude fiscal y la evasión de impuestos”, sino que se están tomando medidas para otorgar a los bancos centrales y a los gobiernos el poder absoluto de controlar directamente las finanzas de los ciudadanos
Porque una vez todos estemos obligados por la fuerza a utilizar moneda digital en cualquiera de sus modalidades, estaremos controlados las 24 horas de día. 
LOS INVESTIGADORES PREDIJERON EN 1971 QUE LAS TARJETAS DE DÉBITO ERAN LA MEJOR HERRAMIENTA DE ESPIONAJE Y CONTROL POSIBLE.
A finales de octubre de 1971 un grupo de académicos y tecnólogos se reunieron en una conferencia en Georgetown
Se les dio la tarea de concebir y diseñar el programa de vigilancia más completo que pudieran imaginar. 
Y la mejor manera que se les ocurrió para controlar a la población, fue algo muy parecido a las actuales tarjetas de débito. 
Universidad de Georgetown 
Esta fue la pregunta planteada a los investigadores en 1971: 
“Suponga que usted es asesor del jefe de la KGB, la policía secreta soviética. Suponga que se le otorga la tarea de diseñar un sistema para vigilar a todos los ciudadanos dentro de las fronteras de la URSS. El sistema de vigilancia no puede ser ni molesto ni evidente. ¿Cómo lo haría usted?” 
Pues bien, a ese grupo de académicos y expertos, no se les ocurrió crear una red para interceptar todas las llamadas de teléfono, o colocar cámaras de vigilancia en cada esquina. 
Lo que imaginaron como mejor método para controlar a la población, fue un sistema de transferencia electrónica de fondos, un sistema muy similar al sistema de tarjeta de débito que todos usamos hoy en día. 
“No sólo permitiría manejar toda la contabilidad financiera, sino que proporcionaría estadísticas cruciales para una economía centralmente planificada”, escribió Paul Armer en 1975 relatando el experimento. “Fue el mejor sistema de vigilancia que podíamos imaginar, teniendo en cuenta que no debía ser molesto ni evidente” 
Paul Armer 
Armer era científico de computación en RAND Corporation y fue uno de los primeros defensores de la privacidad digital, mucho antes de que la gente tuviera tarjetas de débito y de que tuviera acceso a Internet… pensó que esta sociedad sin dinero en efectivo en realidad planteaba la mayor amenaza para la privacidad de los ciudadanos
Este experimento de 1971 y las conclusiones a la que llegaron los expertos, son altamente significativos y nos hablan claramente de cuáles son los objetivos reales de la eliminación del dinero en efectivo. 
Pensemos por un momento acerca de la información que los bancos recogen cada vez que pasamos una tarjeta de débito o de crédito. 
Ellos saben exactamente dónde, cuándo y cómo gastamos nuestro dinero. 
Después de tan sólo unas pocas transacciones, cualquier persona con acceso a dicha información puede empezar a pintar un cuadro bastante detallado de la forma en que vives tu vida. Y quizás lo más importante, ese retraro sobre ti y sobre tus actividades, se crea sin que ni tan solo te des cuenta. 
Por esta razón, los poderes fácticos están obsesionados por terminar con el dinero en efectivo: eso les permitirá espiarnos y controlarnos plenamente y de forma absoluta, sin limitaciones y sin que tan solo nos demos cuenta de que lo hacen. 
Llegar a este punto crucial, era uno de los objetivos principales por los cuales estas élites diseñaron esta crisis. 
Una vez creado el problema, ellos mismos acuden con la solución: y la solución, les otorga el poder total y absoluto sobre todos nosotros. 
En una sociedad sin dinero en efectivo, no habrá lugar a la disidencia ni a la rebeldía: solo habrá lugar para la obediencia, o te cortarán el grifo del dinero, con tan solo apretar una tecla y te morirás de hambre. 
Todas nuestras transacciones serán rastreables y todos podremos ser víctimas de los designios caprichosos de las entidades financieras y de sus esbirros gubernamentales. 
Ellos cortarán el grifo del gasto o nos obligarán a consumir, según les convenga, y sin que tengamos derecho a plantear alternativas. 
Estamos ante un golpe de estado planetario, ante el establecimiento de la forma de control definitivo; y es algo contra lo que se debe luchar a toda costa. 
Desgraciadamente, la mayoría de gente no se da cuenta de lo que está sucediendo; a mucha gente la llevarán engañada a aceptar este sistema con la excusa de que servirá para perseguir a los grandes defraudadores. 
Se realizará un simulacro de persecución de los más poderosos, que servirá de subterfugio para acabar sometiendo a la población, que es el auténtico objetivo que se está buscando con todas estas maniobras. 
Y esta, que está pasando desapercibida, es una de las mayores amenazas para nuestras libertades. 
La mayoría de nosotros estamos distraídos, atentos a las tensiones entre la OTAN, Rusia y China; y mucha otra gente está mirando al cielo, esperando que las amenazas aparezcan en forma de asteroide, extraterrestre o planeta X, cuando el gran golpe, aquél que nos conducirá a la tiranía, nos lo darán a través de cosas mucho más sencillas y cotidianas, pero mucho más determinantes para nuestra existencia. 
Eliminar el dinero en efectivo es una de las jugadas definitivas y equivaldrá en sus efectos a insertarnos a todos un chip de identificación bajo la piel. 
Los efectos serán muy similares, porque nos tendrán controlados prácticamente igual. 
Así pues, que nadie se deje engañar por los discursos aparentemente benevolentes e igualitarios con los que tratarán de disfrazar este golpe definitivo a nuestras libertades. 
Y ante todo, mucha atención a la cara de aquellos que traten de vendernos las bondades de esta idea escudándose en la excusa de luchar contra la evasión de capitales o el fraude fiscal: quizás vengan disfrazados de personas bondadosas, generosas y luchadoras por la igualdad social…pero todo será una trampa largamente planeada… 

lunes, 30 de enero de 2017

¿De dónde sale el dinero y la inflación?

¿Dinero? No Me Hagas Reír (El Dinero Es Deuda)

El dinero es en realidad nada más que papel sin valor creado y entregado a nosotros para hacernos creer que estamos trabajando por algo de valor. Pero el dinero no tiene ningún valor
"El dinero moderno se conoce como dinero fiat, se crea de forma artificial, no tiene ningún valor en sí mismo y la base en su uso para el intercambio es típicamente un edicto del gobierno".
El dinero no tiene ningún valor, ya que se puede crear y no hay límite a cuánto puede ser creado. La razón de que el oro y la plata tienen valor es porque hay un límite. Solo hay una cierta cantidad de oro disponible en el mundo (que este sería otro tema a tratar).

Si un país necesita más dinero el banco central lo único que tiene que hacer es escribir algunos números en un ordenador y eso es todo, dinero instantáneo.

El banco central controla la producción del dinero de los países (inflación) y las tasas de interés. Efectivamente controla la economía del país. 
Es por ello que en 1790 Mayer Amschel Rothschild dijo:
"Déjenme emitir y controlar el dinero de una nación y no me importará quién escriba las leyes.”
Mediante el control de la producción de este papel moneda sin valor, el banco central puede imprimir ya sea más de lo mismo o destruirlo. De esta manera se controla el valor de la moneda. Desde 1694, cuando se creó el Banco de Inglaterra, ha emitido dinero como notas para el uso como la moneda del país. Las notas eran efectivamente un pagaré que el banco hacía promesa de pago al portador de esa cantidad en oro.

El oro es lo que se concibe como dinero mercancía, ya que no se crea, pero se considera que tiene valor en sí mismo (todo lo contrario de nuestro “dinero fiat”). Sin embargo, este vínculo o patrón con el oro fue retirado en 1931 en el caso de la Libra y el Yen, y en 1971 le tocó al Dólar. Desde entonces no hay otro activo con el que convertir el dichoso papel.

El DINERO es en realidad la DEUDA (la moneda única mundial ya existe y se llama deuda)
Suena imposible, pero es verdad. Cada vez que un banco central crea dinero se intercambia por la misma cantidad en bonos del Estado. Estos bonos llevan añadido un interés, por lo que el gobierno tiene que pagar los intereses (deuda). Pero el dinero para pagar esta deuda adicional en realidad no existe. Entonces, ¿cómo se les paga? Bueno, la única cosa por hacer es pedir prestado más dinero. Por supuesto, esto luego crea más deuda, por lo que a continuación, más dinero tiene que ser prestado. Es un ciclo sin fin en el que sólo una cosa es cierta, la deuda.

Pero el asunto se pone mejor, ya que con la reserva fraccional todos los bancos pueden crear su propio dinero:
Cuando el dinero se deposita en un banco (por ejemplo 100 €), el banco destina el 10% -y me estoy pasando- a reservas. Los restantes 90 € ahora pueden ser objeto de préstamo. Lo que ocurre a partir de aquí es la creación mágica de dinero, realmente es increíble. Cuando estos 90 € se consiguen ser prestados, y la persona que está pidiendo el prestamo firma un contrato para prometer el pago de la deuda; esta promesa se convierte en un activo. Así que los 90 € que no se han pagado todavía puede escribirse como un activo por lo que se puede utilizar para crear más dinero. Una vez más el 10% se destinará a formar reservas (9€), lo que deja 81 € para ser prestados otra vez. Una vez más, la promesa de pagar estos 81 € se convierte en un activo que puede ser utilizado. Así que el 10% se reserva para las reservas y el resto se prestará nuevamente y así sucesivamente.
Todo este dinero es creado desde el depósito original de 100 €. Nada de lo que realmente existió, que fue creado por el banco y por escrito existe
El dinero se crea a partir de una deuda. Esto es importante de entender porque significa que cada nota y moneda que cada persona posea es en realidad una deuda que alguien debe a otra persona. Sin deuda no hay dinero.

Esta creación de dinero es un fraude. Cuando se firma un contrato de préstamo o hipoteca ambas partes tienen que ofrecer algo a cambio. "En un contrato, una consideración (lo dado) se cambia por otra consideración".
Cuando tu solicitas un préstamo tienes que poner algo como garantía, como tu casa. El banco sin embargo no aporta nada. No ofrece nada propio, porque el dinero que le da a usted se crea de la nada, no existe hasta que el banco lo crea para tí. 

En un caso importante en América en 1969, un hombre llamado Jerome Daly demostró efectivamente lo anterior, cuando fue llevado a los tribunales por un banco por el atraso en su hipoteca. Daly dijo en su defensa que no le debía al banco nada porque el banco no había ofrecido nada como contraprestación en el contrato, lo que hacía que el contrato fuera nulo. Él incluso consiguió que el gerente del banco admitiera que el dinero no había existido y que fue creado en los libros contables.
Este procedimiento ocurre con cada préstamo que se otorga, el dinero es creado por el banco en proporción con el dinero que tiene en sus reservas. 
Técnicamente esto anula todos los contratos de préstamo, ya que el banco NO ofrece ninguna CONSIDERACIÓN. El dinero nunca fue suyo porque nunca existió.
Esta creación de dinero fraudulento (pero legal) es la base de nuestro sistema económico. 

Ahora pregúntate esto, ¿qué pasaría si la gente no pagara sus préstamos? Pues los bancos se derrumbarían debido a que la proporción de sus reservas son tan pequeños en comparación con lo que han prestado, que si la gente comenzara a retirar su dinero simplemente no tendrían suficiente para devolver todos los depósitos a sus clientes.

Entonces, ¿qué significa esto? El dinero se crea a partir de los préstamos. ¿Qué pasaría si pagáramos toda esta deuda? Lo siento, no habría dinero suficiente porque, nos estamos olvidando del interés que se aplica a todos los préstamos. El dinero para pagar esto en realidad no existe. Así que no hay suficiente dinero para pagar la deuda.
Al entender esto, podemos darnos cuenta de que nunca podremos ser todos ricos, nunca podemos todos vivir cómodamente. Porque para tener suficiente dinero para hacerlo significa que en algún lugar alguien tuvo que pedir prestado el dinero. Así que en algún lugar esa persona debe el dinero que tenemos. El sistema está diseñado para una sola cosa, y es la transferencia de riqueza a los bancos.

Esta creación de dinero conduce a un ciclo continuo de inflación. Esto a su vez conduce a que la moneda siempre va perdiendo valor, ya que cuanto más hay de algo tanto menos vale. La creación de dinero perpetua es la inflación perpetua que disminuye constantemente el valor de la moneda.
Este sistema de creación de deuda hace una cosa y solo una cosa, hace esclavos al gobierno y al pueblo de ella. Significa que tienes que salir y hacer el trabajo de baja categoría para las grandes multinacionales para conseguir más dinero para pagar sus deudas. Se crea la esclavitud económica
Nuestro sistema económico se basa en la deuda. Así que recuerda, la próxima vez que el gobierno hable de la disminución de la deuda, la única manera que se puede hacer es por la disminución de la oferta monetaria. No hay manera de vencer a este sistema, nunca podremos ganar. ¿O podemos? Abraham Lincoln tuvo la idea de que el gobierno creara su propio dinero, no el banco central (después de la bronca que tuvo con los bancos cuando fue a pedirle dinero y éstos le pidieran un alto interés). De esta manera el dinero no se crea de la deuda, no habría deuda que se le atribuyera. Además, el dinero sería controlado por el gobierno. Evidentemente a los banqueros no les gustaba la idea de Lincoln, ya sabéis como acabó…¿estabais pesando en su asesinato?, algo peor incluso. Desafortunadamente los banqueros derrotaron el sistema de Lincoln e instalaron el suyo. Y, a partir de 1913 con la creación de la FED, ellos culminaron con éxito un sistema que se basa en la deuda por la que nunca podremos ser libres

Este sistema destruye el valor de la moneda de los países, mientras que esclaviza a la población en un ciclo interminable de deuda y la concentración de la riqueza en sus manos. ¿Dinero? No me hagas reír.
El 90% de la población son borregos que no piensan más que en el fútbol.
El 9% son personas con estudios y cultura, que realizan trabajos útiles, pero disponen de rentas bajas con lo que no pueden hacer nada.

EL 1% RESTANTE, ESTAFA AL OTRO 99%.
Aunque espeluznante, es hora de conocer la verdad. Se basan en nuestro MIEDO y nuestra IGNORANCIA. Tal vez sin saberlo, SOMOS SUS ESCLAVOS, y ya va siendo... ¡¡¡ LA HORA DE DESPERTAR !!!
Fecha del artículo, el 29 de abril de 2014.
Por Tony fernandez / Conjugando adjetivos

jueves, 26 de enero de 2017

El Fraude del Certificado de Nacimiento



La idea de que el dinero es creado por los bancos de la nada debe ser matizada: en realidad el dinero se crea sobre la expectativa de beneficio que permite el nacimiento de cada ser humano. Cuando se documenta la venida al mundo de un niño se está estableciendo sobre él la condición de mercancía, de valor cotizable sobre el que el Estado espera recibir una determinada cantidad de ingresos. 


Todo el proceso se basa en el establecimiento de garantías para el Sistema. La persona, en cambio, queda despojada de su condición de ser libre, sujeto solo al derecho natural, para ser sometida al derecho mercantil
Y esto ocurre de un modo tan sibilino que los progenitores del nuevo esclavo arrojado a la explotación económica colaboran inconscientemente a ello.
El Código Uniforme de Comercio (UCC), considerado la "Biblia del mundo de los negocios", es el sistema que armoniza la legislación sobre transacciones comerciales, en particular ventas, en todo Occidente. Su origen habría que buscarlo en el "Derecho Romano", del que el "Derecho Canónico vaticano" es heredero directo. Por tanto, los reglamentos que establece están amparados por la Iglesia Católica Romana, algo que no hay que perder de vista para entender las complejas cuestiones que siguen.

La trampa empieza con la normalización del término "persona" para designar a los seres humanos, en la medida en que "persona" no son solo los hombres (si son pensados como tales), sino también entidades que son reconocidas jurídicamente como sujetos de derechos y deberes. Así, el diccionario de la RAE define el término "persona" como "Organización de personas o de personas y de bienes a la que el derecho reconoce capacidad unitaria para ser sujeto de derechos y obligaciones, como las corporaciones, asociaciones, sociedades y fundaciones"


De ahí la distinción básica entre persona física y persona jurídica, que nace de la filosofía del Derecho de la "escuela de Salamanca" en el siglo XVI. No obstante, el tratamiento jurídico del término deriva de su codificación legal en el mundo anglosajón, por lo que el llamado "Black's Law Dictionary" es la referencia ineludible. 
No olvidemos lo que la oruga espeta a Alicia en un inframundo tan retorcido como el que la Élite ha diseñado: "Las palabras significan lo que el que tiene el poder decide que signifiquen".
En origen el término "persona" nace en el ámbito del teatro griego antiguo, en el que designaba la máscara que cubría a los actores, a través de la cual su voz era proyectada ("per-sonare"). En su origen, pues, hay ya un componente de fingimiento, de suplantación (del actor por el personaje que encarna). Cuando el término pasa al ámbito jurídico, el término viene a designar al sujeto de derechos ... y de deberes.
"Persona" va a ser el duplicado legal construido sobre el ser humano genuino, reducido a la condición de "mercancía esclava" por la "cesión" (en la demencial codificación que del parto hace la Ley) que la madre realiza. Al "romper aguas", un ser humano es "botado" (nótese la singular coincidencia entre el "inaugurar un barco" y el "expulsar, arrojar, echar fuera" que viene a significar dicho verbo). 
Por su asimilación con una embarcación, el neonato está, desde ese momento, sujeto a la Ley Marítima en términos de "cosa", de mera "materia" útil. ¿Por qué no se le aplica la Ley Terrestre? Porque la "tierra" es la "madre", que al entregar por su mano al niño al personal del hospital está haciendo inadvertidamente una renuncia de lo que a partir de ese momento va a ser una propiedad pendiente de reclamación. El certificado de nacimiento codifica la atribución de propiedad al estado, al ceder los padres voluntariamente a su hijo en vez de reclamarlo.
Cuando un barco atraca en un muelle debe certificar su carga ante las autoridades. Así, y de acuerdo con los protocolos establecidos por el Código Uniforme de Comercio, el capitán cumplimenta un "certificado de manifiesto" que recoge el contenido de un buque, la carga, la tripulación y los pasajeros. El certificado da cuenta de la identidad y el valor de los elementos de la nave. Cuando las personas nacen, salen del agua de su madre, deben tener, en aplicación de la Ley Marítima, un certificado de nacimiento, que es un certificado de manifiesto, ya que las personas se consideran un artículo propiedad de la corporación que es el Estado, son un "recurso humano". "Recurso humano" significa "fuente de ingresos", sencillamente. El nuevo esclavo es el depositario de una expectativa de beneficio que revertirá sobre el Estado, garantizando el pago de la deuda de aquél. El Estado, literalmente, empieza con ello a disponer de un dinero que aún no existe, pero que detrae no de la riqueza presente, sino de la estimada en el futuro. El certificado de nacimiento es un valor en bolsa sobre el cálculo de lo que el ser humano va a producir.
Desde que los EE.UU se declararon en quiebra en 1933, todo el dinero nuevo ha de ser prestado a la existencia. Cada esclavo lo crea con su firma, es un bono. En aquél momento, todos los estados comenzaron a emitir un número de serie, titulado "certificados de depósito" para nacimientos y matrimonios con el fin de convertir a sus ciudadanos en garantía contra los préstamos y bonos municipales contratados con los bancos de la Reserva Federal. Esto simplemente significa que la capacidad del pueblo estadounidense y otros con el trabajo es pagar esa deuda. Con el fin de catalogar a sus trabajadores, el gobierno necesitaba un sistema eficiente y metódico rastreo de su propiedad para ese fin
Los seres humanos de hoy en día son considerados simplemente como recursos, "recursos humanos". Las personas son recursos del gobierno, sus certificados de nacimiento son una garantía en la Bolsa de Nueva York, por lo que todo certificado de nacimiento está impreso en papel de seguridad, al igual que ocurre con los billetes de banco, bonos, cheques y pagarés. En la parte inferior del documento siempre se hará constar una serie de números, números rojos que son una clave de seguridad que garantiza el valor de cambio de la mercancía identificada (el "doble tú", la "persona jurídica") en la Bolsa de Valores Mundial. 
De aquí nace otro concepto macabro, que es el de "daño colateral" para designar la pérdida de vidas civiles en los conflictos neo-coloniales de las últimas décadas. En realidad son daños que se generan en la deuda del país. 
La asignación de un valor monetario a los ciudadanos por parte del gobierno nació en los Estados Unidos el 14 de julio de 1862, cuando el presidente Lincoln ofreció un interés del 6 adicional en los bonos del Tesoro a los estados que liberaron a sus esclavos sobre la base de cada "cabeza" de ganado humano "liberada". No deja de ser paradójico que el beneficio económico de la esclavitud abolida fuera compensando con otro beneficio económico que a la larga iba a traer una nueva forma de esclavitud para todo Occidente. Una vez que los bancos centrales son el prestatario de los gobiernos, urgidos a gastar cada vez mayores cantidades de dinero, solo la quiebra de los propietarios privados garantiza la aportación de capital. 

El gobierno trabaja contra los ciudadanos para facilitar que los bancos en cuyas manos está, se conviertan en los propietarios de todos los bienes en todos los países. Ese es el plan real, y de hecho se está materializando ante nuestros ojos. 
¿Fe de nacimiento o registro de la garantía de pago que es todo ciudadano para el Estado? 
El origen, ocurrido en los E.E.U.U., de todo este fraude es fácil de reconstruir: al alentar al Congreso a gastar dinero que no tiene, el Congreso tiene que asegurarse una aportación de ingresos que excede con mucho lo que la recaudación directa de impuestos (otra imposición ilegal) puede aportarle. 
Y lo hace, entre otros recursos, mediante la conversión fraudulenta de certificados de nacimiento. Los médicos, que son franquicias del Estado, están obligados a firmar estos certificados. Los remitirán a la Secretaría de Estado en Sacramento, desde donde se extienden numerosas copias, siendo la más valiosa para el Gobierno la remitida al Departamento de Comercio en Washington, DC. El Departamento de Comercio de Washington creará nuevas copias certificadas y las enviará al Fondo Monetario Internacional en Bruselas, Bélgica. 
Este sistema garantiza el préstamo de estas enormes sumas de dinero a varios gobiernos de todo el mundo, incluido el Congreso de los Estados Unidos. Y éstos utilizan como garantía estos certificados de nacimiento, que son tratados como partidas de patrimonio neto que vencen en el 18 cumpleaños de la persona cuyo nombre aparece en el certificado. El banco realiza un seguimiento de éstos y utiliza el número que cualquier nación en particular tiene a su disposición, como garantía de la deuda internacional, como "unidades de ejecución" de la deuda internacional
Por lo tanto, los gobiernos están asegurando su deuda internacional haciéndola recaer en las personas y bienes de sus ciudadanos. Técnicamente se está efectuando una conversión fraudulenta de la partida de nacimiento porque nunca se informa a los inscriptores de lo que se está haciendo en realidad, máxime cuando se presenta la inscripción del recién nacido como una obligación, y faltar a ella acarrea una cuantiosa multa ... una coacción en toda regla. Nunca te dijeron que estaban obteniendo un gravamen sobre tu persona y haciéndote responsable de una deuda con terceros. La coacción ejercida convierte la participación ignorante del ciudadano en lo que el derecho define como un "contrato inmoral"
El fraude conlleva la sustracción de la riqueza generada por el trabajo de los ciudadanos hacia manos privadas, las de los bancos. Así, la bancarrota del Tesoro de los E.E.U.U. proclamada por el Congreso posibilitó la transferencia de todas sus reservas de oro a los bancos de la Reserva Federal, que no son agencias del gobierno. 
Antes de la creación de la Reserva Federal en 1913, y sus prolongaciones, el FMi y el Banco Mundial, el sistema no era necesario. Pero en 1921, el gobierno federal promulga la Ley de Maternidad, que establece el registro de los nacimientos al crear lo que hoy conocemos como el "certificado de nacimiento". Era conocida como la "Ley de Maternidad" y fue vendida al pueblo estadounidense como una ley que reduciría la mortalidad materna e infantil, protegería la salud de madres y bebés, y serviría, además, para "otros fines". Uno de esos "otros" fines previstos fue el establecimiento de una oficina federal destinada a cooperar con las agencias estatales en la supervisión de sus operaciones y los gastos. Lo que realmente hizo fue crear un registro de nacimiento federal. Este gobierno, bajo la doctrina de "Parens Patriae", ahora legisla para los niños americanos como si fueran propiedad del gobierno federal
A través del proceso de escolarización pública y de mantenimiento de licencias para la mayoría de los aspectos de la vida cotidiana, estos niños crecen para ser adultos adoctrinados en el proceso de pedir "permiso" del gobierno para el desarrollo de cada una de las actividades (comercio, matrimonio, etc.) que desarrollan en este supuesto "país libre"
Desde 1921 el pueblo estadounidense ha aceptado el registro de los nacimientos y de los nombres de sus hijos con el gobierno del estado en el que nacen, a pesar de que no existe una ley federal que lo requiera. El estado presenta este trámite burocrático como prueba de que nacieron en los Estados Unidos, lo que les convierte en ciudadanos. Igualmente, asigna un número de seguro social a cada recién nacido. 
El Estado alega un interés tan solícito en cada niño sujeto a su jurisdicción que implica, si lo considera necesario, anular la patria potestad y nombrar a un tutor (fiduciario) a los menores
El niño es un activo valioso, que, con la formación adecuada, puede aportar valiosos recursos proporcionados por su trabajo durante muchos años. 
El propio niño, cuando nace, es el activo del fideicomiso establecido por el acta de nacimiento y su número de seguro social es la numeración o inscripción de la confianza, que facilita el seguimiento de lo que ha sido certificado como propiedad del Estado. Todos los que tienen un certificado de nacimiento se consideran activos de los Estados Unidos de América en quiebra. 
El gobierno federal, y por extensión todos los gobiernos de los países donde existe un banco central, quieren a los individuos etiquetados y rastreados. El hacerlo contra sus propias leyes y constituciones no es obstáculo para ellos. 
En E.E.U.U. la exigencia de un documento nacional de identidad es inconstitucional. Tampoco existe jurisdicción federal para legislar sobre los diversos estados, puesto que las normas de la corporación ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA solo afectan al Distrito de Columbia. Ellos no tienen una legislación para ordenar que se tenga una tarjeta de identificación, tarjeta sanitaria, etc. Pero saben que la gente es ignorante de la ley, y por lo tanto se permiten allanar sus libertades mediante impuestos que ninguna ley obliga a pagar
Para concluir, el certificado de nacimiento demuestra que usted es la propiedad nacional de los bancos internacionales. El certificado de nacimiento se convierte así en una forma de robo, el robo de la verdadera identidad del niño, reducido a la condición de servidor del Estado. 

Al colocar un sello de aprobación nacional a un niño, el Estado niega la libertad, los derechos y la dignidad inherente al ser humano. 
Usted no necesita una prueba de haber nacido. Su respiración es suficiente prueba para estos hipócritas. Al requerir una licencia, el estado reclama el control total y la propiedad de su libertad y la propiedad
Ahora pregúntese, ¿alguna vez, en toda su vida "ha firmado" su nombre en MAYÚSCULAS? ¡Por supuesto que no! ¿Siempre ha utilizado tanto mayúsculas y minúsculas para firmar su nombre? Sí. ¿Y por qué es eso? Porque eso es lo que te han enseñado desde que eras niño. Debido a la regla estándar de la Ley que regula el uso de la gramática inglesa, la capitalización correcta de los nombres propios debe comenzar con una letra mayúscula y el resto del nombre debe ser escrito en letras mayúsculas pequeñas. En la Ley, esto permite a otros saber que son una entidad creada por Dios, y no una entidad creada por el hombre. Ahora bien, hay entidades creadas por el hombre, Corporaciones, por ejemplo. Las empresas que se conoce como "personas jurídicas", creadas por el gobierno. Se crean en un pedazo de papel y son traídas a la existencia por el gobierno. Para diferenciar entre los creados por la Naturaleza y los creados por el gobierno, los nombres de estos últimos se escriben en mayúsculas
Esto permite a otros saber que esta entidad no tiene cuerpo, alma y espíritu, sino que se trata de una entidad ficticia creada con el propósito de obtener una ganancia. 
Ahora bien, si nos fijamos en una licencia, certificado de nacimiento o tarjeta de identificación, vemos que el nombre que aparece en él ¡se escribe en letras mayúsculas!
Esto significa que la entidad es un siervo del gobierno, una entidad ficticia cuya existencia es meramente administrativa, y no real. La creación de ese ser fantasmal está reconocida en el mismo "Black's Law Dictionary" bajo la figura del "straw man" (u "hombre de paja"): "Un tercero utilizado en algunas transacciones como cesionario temporal para permitir a las partes algo que de otra forma no es permitido". Es decir, para permitir la usurpación de los bienes y propiedades del ser humano real bajo la figura de que aquel a quien se le expropian no es él, sino un "doble". "Hecha la ley, hecha la trampa", reza el refrán. 
Es hora de responsabilizarnos de nuestra auténtica identidad en todos los aspectos, ergo es indispensable conocer primero e integrar después, la demoledora y contundente evidencia de una larga y complicada serie de hechos "ilegítimos", para convertidos en "legales", con alcance planetario. Los cuales han permitido el dominio y control de la ingenua, cómoda e ignorante Humanidad, la cual prefiere seguir confiando en que es libre porque ignora la manipulación de que ha sido objeto
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